LAS HOCES DEL GUADIELA


Salimos desde la Casa de la Pradera, en la Hoz de Beteta, dirigiéndonos río arriba para subir por una senda a las “Tinás de Las Tejadillas”. 

Continuaremos por la parte alta de la Hoz de Beteta hacia el Mirador de La Hoya del Toro, posteriormente cruzamos el Barrando de la Losilla y llegaremos a la Fuente del Oso. Desde allí subiremos a la "mecagüen" hasta llegar a “La Suerte del Lugar”, donde se encuentra el Dos de Oros. 


Descenderemos hacia la Cueva del Armentero y regresaremos, pasando por la Fuente de Los Tilos, hasta La Casa de la Pradera. 

Una vez allí, quien quiera puede comer de picnic con las viandas que cada uno lleve.



Tipo: Circular

Distancia: 16 Km.

Dificultad: Media - Alta

Desnivel acumulado: 950 metros

Duración: unas 5 horas aprox.


EL SABINAREJO-LAS TRINCHERAS DE LA MORACHA (CASAS DE GARCIMOLINA)


La ruta se inicia en Casas de Garcimolina, a 97,3 km de Cuenca y se tarda en llegar aproximadamente 1:30 h.

El recorrido parte de la iglesia del pueblo desde donde cogeremos una calle, a la derecha, que baja hacia la fuente Tornajillos, situada  junto a la rambla de la Dehesa que atravesaremos por un puente.


Se continúa por un antiguo sendero, casi perdido, que en suave ascenso discurre entre muros de terrazas abandonadas y que nos lleva a una pista que se dirige hacia el Sabinarejo.

Como su nombre indica, es un bosque de sabinas, singular por sus espectaculares ejemplares centenarios. Aquí nos detendremos un rato para tomar un tentempié, ver las sabinas y buscar fósiles de ammonites, erizos y esponjas del período Jurásico.

Regresaremos por la misma pista durante un corto recorrido para descender hacia la rambla del Valle, que tendremos que atravesar como podamos, aunque no suele plantear ningún problema porque lleva poca agua. (Conviene llevar dos buenas bolsas de plástico por si fuese necesario protegerse el calzado).

La pista nos lleva al pie del Cerro de la Moracha en cuya cumbre están las trincheras de la Guerra Civil. La subida y el recorrido por la cima son bastante pedregosos. Desde lo alto se divisa el Rincón de Ademuz y Moya.


Las trincheras se construyeron en el año 1938 y formaban parte de la línea defensiva de Valencia XYZ, para evitar la llegada de las tropas nacionales desde Zaragoza y Teruel. En Cuenca se construyeron las de Algarra, Casas de Garcimolina y Santa Cruz de Moya, pero en las sierras de Castellón y Valencia limítrofes con Teruel son muy abundantes y actualmente existen numerosas rutas de senderismo que las recorren.


Antes de bajar de la cumbre comeremos la merienda que lleve cada uno por lo que conviene llevar comida y agua para todo el día.


Distancia: 12 Km

Desnivel: 160 m (acumulado de subida 300 m)

Duración: 4 h-5 h (dependerá de lo que nos entretengamos)

Dificultad: Baja - Media


FUENTE DEL TEJO Y CERRO POVEDA (Las Majadas)

Tipo de ruta: Circular

Dificultad: Media-Baja

Distancia: 12 Km.

Desnivel: 279 m.

Duración estimada: 3,5 h.

Se trata de una ruta circular de unos 12 kilómetros de dificultad media-baja.

Saldremos de Cuenca en dirección Tragacete por Villalba de la Sierra (CUV-9113). Una vez que pasemos el pueblo de Las Majadas en dirección al Hosquillo, poco después de dejar el desvío del camping, dejaremos los coches en la fuente del Tejo. Este tramo que va dese Las Majadas a Tragacete coincide con la pista del GR-66 y la Cañada Real de Rodrigo Ardaz.

Iniciaremos la ruta en dicha fuente, pasando por El Vivero y Las Herrerías. Cruzaremos la pista para subir con el método de “a la mecagüen” hasta los bordes del Valle de Valsalobre  donde alcanzaremos el Cerro Poveda. 


Después bajaremos hasta un arroyo que desemboca en el Arroyo de las Truchas, donde seguiremos el cauce hasta llegar a la fuente Milarcón y volver al punto de inicio por verdes prados.




EL PUNTAL DEL CUERNO (SIERRA DE VALDECABRAS)

 


Tipo de ruta: Circular
Dificultad: Fácil
Distancia: 11,62 km
Desnivel: 250 m
Duración estimada: 3,5h


Se trata de una ruta Fácil, de 10,5 km y menos de 200 metros de desnivel, a través de caminos, sendas, prados, y también un poco campo a través. Pero ese tramo discurre por un pinar con poco monte bajo, por terreno llano.


Dejaremos nuestros coches en el kilómetro 15,8 de la carretera que lleva a la Ciudad Encantada desde Valdecabras (CM-2104), en la entrada de un camino que sale a la derecha. Avanzaremos por ese camino poco más de un kilómetro en ligera subida, para luego tomar otro camino a la izquierda (señalizado con un antiguo hito de hormigón del GR-66). 

Este segundo camino nos bajará suavemente al fondo del valle por el que discurre en sus primeros pasos el Arroyo del Cambrón, antes de formar la espectacular hoz que hemos visto tantas veces desde la Piedra del Balcón o desde la Peña del Aljibe.

A partir de aquí ascenderemos valle arriba por los verdes prados de este valle, pasando junto a una fuente-abrevadero que se seca en verano. Al final del valle, junto al alto de Mirabueno, tomaremos un camino a la izquierda que, por el borde de la muela, nos llevará hasta el Juez (1.444 m), punto donde arranca el Puntal del Cuerno.


El Puntal del Cuerno se trata de un estrecho saliente que se adentra más de 600 metros hacia el valle del Júcar. Desde allí tendremos unas bonitas vistas que abarcan desde Uña al embalse de la Toba y Cabeza Modorra, con los cortados de la zona de Peña Rubia al frente.

En este punto no queda otra salida que desandar nuestros pasos hasta el Juez, para volver a buscar los prados del valle del Arroyo Cambrón, esta vez por otro camino y andando un poco campo a través.


Llegaremos al fondo del valle justo enfrente del camino que nos trajo hasta él al comienzo de la ruta, pero esta vez tomaremos una senda que desciende por el fondo del valle para al poco tomar otra senda (también con marcas rojas y blancas del GR-66) por la que llegaremos al primer camino del día, por el que retornaremos a nuestros coches.


 


Como la ruta es cortita, volveremos a montarnos en los coches para (quien así lo quiera) ir hasta el kilómetro 18 de la carretera, ya muy cerca de la Ciudad Encantada, donde aparcaremos en un camino que sale a la izquierda. Y nos acercaremos a ver un tormo de grandes dimensiones, similar al de la propia Ciudad Encantada, que se halla a tan sólo 300 metros de la carretera, justo detrás de la Tinada de la Radilla.







EL SUMIDERO DE MATASNOS (CARRASCOSA DE LA SIERRA)


Se dejarán los coches cerca del Hotel Caserío en el Puente de Vadillos y desde allí se iniciará el recorrido por una pista señalizada que va a Carrascosa de la Sierra. 

Tendremos que ascender a la planicie de la extensa Muela de las Povedas cuyo borde oriental forma la margen derecha de la Hoz de Beteta, excavada por el río Guadiela.


El primer tramo hacia Peña Bermeja (1208 m), aunque es de subida, se hace muy llevadero por las espectaculares vistas sobre el barranco de Matasnos y el embalse de la Chincha.


Una vez en lo alto de la muela la topografía es casi plana, descendiendo suavemente hacia el vallecillo del arroyo de Matasnos que recorreremos un corto tramo hasta verlo desaparecer por la grieta del sumidero.

El agua de las precipitaciones que caen en la Muela de las Povedas se infiltra en el subsuelo a través de las grietas de las calizas y por disolución de éstas ha formado un sistema de simas y galerías subterráneas que la conducen hasta una surgencia en cascada situada en el Km 44,90 de la carretera de la hoz de Beteta, junto a la casa de la Toba. Se ha comprobado que el agua del arroyo Matasnos que se tragó la tierra también resurge por allí.

Varios grupos de espeleólogos han explorado estas cavidades entrando por la boca del sumidero y por el orificio de la surgencia. En el primer caso han topografiado 1700 m hasta una profundidad de 151 m tras superar dos sifones.

Entrando por la surgencia han explorado unos dos kilómetros, pero aún no han logrado conectar ambas cavidades debido a las dificultades encontradas por los buceadores para seguir avanzando.


El descenso se realiza por un sendero cercano al barranco seco de Matasnos que nos devuelve a la pista, muy cerca ya del punto de partida.




Distancia: 13 km

Duración aproximada: 4 h

Desnivel: 340 m

Dificultad: Media

Previsión meteorológica: soleado (2-18 ºC)

RUTA CIRCULAR LA PARRA DE LAS VEGAS POR EL CASTELLAR

   

Tipo de ruta: Circular

Distancia: 14,5km 

Duración aproximada: 4h

Desnivel: 352m

Pendiente media: 3,7%

Pendiente máxima: 15,4%





A la Parra de las Vegas se llega desde Cuenca por la N-420. A la altura del kilómetro 407.800 se encuentra el desvío de la CUV-1731 por la que circularemos seis kilómetros. En total se trata de un trayecto de unos treinta kilómetros desde la capital. 

Iniciaremos nuestra marcha continuando por la carretera que nos trajo al pueblo en dirección a la ermita del Cristo. Un poco más adelante tomaremos una pista que nos sale a la derecha y se dirige hacia los vallejuelos y más adelante a la carbonerilla, donde encontraremos una gran tinada en ruinas. 

Allí el camino asciende coincidiendo con un gran cortafuegos bajo una línea de alta tensión que enseguida abandonaremos. Desde la tinada también podríamos continuar el recorrido siguiendo un camino que tiene allí su inicio, hacia la izquierda y que, en vez de subir, desciende ligeramente por el vallejo del Mingo Roldán. Esta es una alternativa de ruta que nos conduciría igualmente hasta el puente del Castellar, aunque en un momento dado el camino desaparece y hay que continuar la marcha por el interior del propio vallejo sin posibilidad de perdernos, aunque no exento de alguna que otra dificultad de tránsito debido a la vegetación y las piedras sueltas.

Si optamos, como es nuestro caso, por seguir por la pista principal, ascenderemos hasta alcanzar la cota máxima de la ruta, unos 1014 metros y avanzaremos en dirección al Castellar entre pinos y majadas abandonadas, por un camino bien definido y en cómoda bajada. Cuando lleguemos a un quiebro pronunciado del camino que desciende bruscamente hacia el puente nuevo y la carretera, abandonaremos la pista hacia la izquierda para acceder a una terraza que domina en altura la central eléctrica y ambos puentes. 
Desde allí disfrutaremos de una vista privilegiada del río Júcar, con sus rápidos y sus pozas.


Reanudaremos la marcha siguiendo un estrecho sendero que desciende en zigzag hasta un carril junto al río Júcar, prácticamente ya a la altura del puente del Castellar. Para este tramo son especialmente útiles los bastones de senderismo, pues el descenso es un tanto abrupto y con mucha piedra suelta. 

Una vez llegados al puente podremos apreciar su recientemente recuperada lozanía, haciéndonos una idea de lo que este paso ha supuesto a lo largo de la historia, especialmente desde el siglo XVIII. En algunas crónicas aparece como un puente romano, aunque su disposición y factura actual se remonta al año 1778.
Tras apreciar la belleza del paraje de los puentes sobre el río Júcar y la central hidroeléctrica que lleva su nombre, iniciaremos el regreso hacia la Parra, siguiendo la Cañada de Crespo, que asciende con una gran suavidad por la Hoya del Caballo, Las Peñas y el arroyo del Tejar.


Ascenderemos por una pequeña pero bella hoz que serpentea por el paraje denominado Cueva de la Virgen hasta flanquear el Cerrillo Ibáñez y llegar al Descansadero, donde ya nos recibe una chopera, preludio de que nos acercamos a zona habitada de cultivo. Pronto divisaremos el pueblo, al que llegaremos con la referencia de los cipreses del cementerio, completando así la ruta de poco más de 14 km.  




 

LA PARRA DE LAS VEGAS (www.turismocastillalamancha.es)

Esta pequeña localidad se encuentra en la serranía media conquense. Sus orígenes se remontan a la Edad de Bronce, como muestra el asentamiento encontrado en el Cerro del Castillejo. También se conservan vestigios de su pasado romano. Merece la pena visitar su Plaza Mayor en la que encontramos sus principales edificios, construidos entre los siglos XVI y XVIII, entre los que destaca su iglesia del siglo XVI, consagrada a la Virgen de la Asunción. Lo que caracteriza a este peculiar templo es que se trata de una de las cuatro iglesias de la provincia con planta de dos naves, separadas por arcos de medio punto sobre columnas toscanas. También son reseñables sus capillas, pertenecientes a importantes familias de la historia de este municipio, como la de los Escudero, con un retablo plateresco con reminiscencias góticas; y la de los Condes de Cervera, cubierta con un magnífico artesonado mudéjar.

Desde la plaza podemos admirar igualmente las ruinas del palacio de los Condes de Cervera, antiguos señores del pueblo y el Ayuntamiento. El antiguo palacio de los Condes de Cervera es actualmente un auditorio al aire libre que podemos visitar, igual que sus dos ermitas ubicadas en el extrarradio de la población, dedicadas a San Roque y al Cristo de la Salud, con decoración de estilo rococó.

EL PUENTE DEL CASTELLAR (www.elarteencuenca.es)

Denominado también “de la Carpintería”, salva el cauce del río Júcar que en su discurrir por este lugar delimita los términos municipales de Fresneda de Altarejos y La Parra de las Vegas.

El origen o motivo para la construcción de este puente se debe a la preexistencia en este paraje de un molino y un batán (heredad de la Carpintería). Estos ingenios hidráulicos del Castellar, que eran propiedad del arzobispo de Toledo Gil de Albornoz y de sus hermanos, fueron donados el 13 de agosto de 1345 al Deán y Cabildo catedralicio de Cuenca.

A mediados del siglo XVI el Cabildo levantó en madera un puente para el paso propio desde la Cañada Real de los Serranos y el Camino Real de Granada con las diversas pertenencias que la sede conquense detentaba a ambos lados del rio hasta el siglo XIX.

Ese puente realizado en madera, con el que se daba acceso a los molinos, permaneció hasta que en el año 1622, tras sucesivos derrumbes por grandes avenidas del Júcar, se decidió construirlo en piedra para una mayor consistencia del mismo.

No obstante el puente siguió periódicamente recibiendo reparaciones hasta que en el siglo XVIII se produjeron unas amplias obras de reforma y construcción que se ejecutaron desde el año 1744 hasta el 1748, ofreciendo la estructura actual con que se le conoce, si bien recientemente se ha procedido a una última restauración.

Tras esta reciente intervención, consistente principalmente en la reconstrucción del antepecho o pretil y actuación en algunos daños existentes en los torreones, molduras o listeles y rejuntados, el puente vuelve a ofrecer su aspecto original que ofrecía en el momento de su construcción en el siglo XVIII. El puente, realizado en mampostería de piedra y con sillares en los arcos de medio punto, consta de tres tramos y dos ojos además de contar con dos pilares o estribos poligonales a los lados del mayor de los arcos.

Un listel o moldura lisa a modo de imposta, formada por una hilada de sillares de similar tamaño, discurre por la parte superior de los arcos y pilares delimitando el arranque del pretil.

El tramo central del puente posee el mayor de los dos ojos, con una luz aproximada a los 20 metros. El arco, que salva el cauce del río, está construido con grandes sillares que apoyan sobre roca. En uno de sus arranques se aprecian unos sillares escalonados y por encima, en el intradós del arco, unos mechinales.

 



Las Torcas de Lagunaseca


El circuito es circular, sigue pistas, senderos y algún tramo campo a través y su finalidad es visitar la mayoría de las torcas o dolinas del Monumento Natural de las Torcas de Lagunaseca.


Este peculiar paisaje presenta grandes simas de paredes verticales, valles cerrados y suelos agrietados resultantes de la erosión superficial por disolución de las rocas carbonatadas del Jurásico. Contribuyen también a originar estas formaciones los colapsos y hundimientos de las cavidades subterráneas que el agua infiltrada por las grietas del suelo ha creado en las calizas subyacentes. 


Estamos habituados a ver las torcas y dolinas de Palancares y Cañada del Hoyo pero las de Lagunaseca nos son poco conocidas, y no por eso son menos interesantes, ya que tienen la particularidad de estar formadas por disolución de calizas jurásicas (200-140 m.a.) mucho más antiguas que las calizas cretácicas (140-65 m.a.) de las anteriores.


El recorrido se iniciará en el aparcamiento situado a 1 Km pasado el pueblo, en la parte derecha de la carretera que va a Sta. Mª del Val.

La primera parte se realizará por una meseta plana donde se abren las torcas de Miguel Orea, de las Cabras y la Larga y acabará en el borde de un acantilado desde el que se observa una bella panorámica del inicio del valle del río Masegar y otras dolinas abiertas.


En la segunda parte descenderemos por un sendero para ver las dolinas abiertas desde abajo y nos dirigiremos por el valle alto del Masegar hacia la Laguna del Tobar, pero antes de llegar a ella iniciaremos el retorno hacia Lagunaseca subiendo por el vallejo del arroyo de la Veguilla (GR-66).

La tercera parte se hará campo a través y por pista e intentaremos aproximarnos a las torcas de Prado Serrano y del Tío Pedro para acabar en el Hoyazo, ya muy cerca del punto de partida. 



Como sería muy tarde para volver a comer a Cuenca, habría dos opciones compatibles según el gusto de cada uno: llevar merienda y comer en el campo o en el merendero de Lagunaseca, o quien lo desee puede reservar por su cuenta en los restaurantes de Masegosa, Beteta o El Tobar. Cueva del Hierro y el Alto de la Vega tampoco están lejos.




Distancia: 10 Km

Tiempo: 3:30 h - 4 h

Dificultad: baja-media

Desnivel máximo: 200 m